sábado, 2 de junio de 2012

Adopta un libro: 'Juicio y sentimiento'


"Elinor, la hija mayor, cuyas advertencias habían sido tan efectivas, tenía una firmeza de entendimiento y una frialdad de juicio que la hacían idónea para ser, a sus diecinueve años, la consejera de su madre, y por lo general la capacitaban para contrarrestar la impaciencia de espíritu de la señora Dashwood, que la mayor parte de las veces tendía a resolver en imprudencia. Tenía un grandísimo corazón; era afectuosa por naturaleza, y de firmes sentimientos; pero sabía cómo gobernarlos: un conocimiento que su madre aún tenía que aprender, y que una de sus hermanas había decidido que nunca nadie le iba a enseñar.
Las facultades de Marianne eran, en muchos aspectos, completamente idénticas a las de Elinor. Era juiciosa e inteligente, pero impaciente en todo; sus penas, sus alegrías, podían no conocer la moderación. Era generosa, amable, interesante: lo era todo menos prudente. El parecido entre ella y su madre era de lo más pronunciado."

Pues sí, Elinor y Marianne, o lo que es lo mismo, las señoritas Dashwood, buscan un hogar. 'Juicio y sentimiento', de mi adorada Jane Austen, es uno de mis libros favoritos. Soy más de 'Orgullo y prejuicio', pero ésta fue la primera novela suya que leí, pocos días después de ver la película en la que Emma Thompson daba vida a Elinor. Era una adolescente, me encantó aquella historia y pocos días después estaba leyendo a Austen. Aquel ejemplar lo tengo gastado, con las páginas amarillentas y forrado para que no se pele a pesar de que es de tapa dura. El que pongo en adopción no es ése, sino uno nuevo y que únicamente he abierto para buscar el párrafo que aparece arriba.
El plazo para apuntarse a esta nueva edición de 'Adopta un libro' finaliza el 25 de junio. Para participar sólo tenéis que ser seguidores del blog y una dirección postal en España (no tiene por qué ser la vuestra, puede ser de algún familiar). Si anunciáis el sorteo en vuestros blogs, sea de la forma que sea (banner o entrada) tendréis dos puntos más para haceros con la historia de las hermanas Dashwood.

miércoles, 30 de mayo de 2012

'El abuelo que saltó por la ventana y se largó', historia y carcajadas

A estas alturas de la película pocas personas desconocerán el éxito de 'El abuelo que saltó por la ventana y se largó', la primera novela del periodista sueco Jonas Jonasson. Había visto el libro en la mesa de novedades de la librería, pero no me decidí a comprarlo hasta que vi la entrevista al autor en 'Página2'. He leído 'El abuelo...', que llegó en Sant Jordi, en apenas un par de tardes. Y aún me estoy riendo de las aventuras de su protagonista, Allan Karlsson, que el día en que cumple cien años decide escaparse de la residencia en la que vive descolgándose por la ventana, con su traje de las fiestas y unas alpargatas, y sin ningún destino. El inicio sorprende. La mente (por lógica, cerebral) del lector no consigue entender cómo todo un centenario aparentemente en su sano juicio toma esa decisión. Menos aún cuando el anciano llega a la estación de autobuses y, animado por la casualidad, roba la maleta a un joven pandillero. Todo esto se va comprendiendo así como avanza la novela, en la que se alternan capítulos cortos que explican la huida de Karlsson y otros, más largos, en los que se desgrana la apasionante vida del anciano, quien ha tenido un papel fundamental en muchos de los grandes episodios de la historia mundial: casi hace volar a Franco por los aires durante la Guerra Civil, hace algo más que servir los cafés durante la invención de la bomba atómica, sobrevive a sus rocambolescas relaciones con Stalin y Kim Jong-il, se relaciona con la mujer de Mao... Uno de los puntos fuertes de la novela son, sin duda, los personajes secundarios: una pelirroja malhablada que tiene como mascota a un elefante escapado de un circo, un ex ladrón, un hombre que casi acabó decenas de carreras y que tiene un puesto de perritos calientes, un comisario que desea que los supuestos malos sean inocentes, un fiscal papanatas, un traficante gafe... Son maravillosos, excéntricos, están bien trazados, tienen maneras de hablar diferenciadas y destilan ternura y pasión. Se nota que Jonasson los ha mimado mucho. Aunque es inevitable reírse a carcajadas con esta novela, 'El abuelo que saltó por la ventana y se largó' es mucho más que una comedia. Está muy pero que muy bien escrita, se lee en apenas un par de tardes y acerca al lector a la historia mundial del siglo XX. Ya estoy deseando que Jonasson, que dedica el libro a su propio abuelo, un hombre que consideraba que aquellos que "sólo saben contar la verdad no merecen ser escuchados", publique una segunda novela.

"Es verdad que habría podido decidirse antes y de paso haber tenido la deferencia de comunicar su decisión a los interesados, pero Allan Karlsson nunca había dedicado tiempo a pensar las cosas antes de hacerlas.
Por tanto, en cuanto la idea le vino a la cabeza, abrió la ventana de su habitación en el primer piso de la residencia de ancianos de Malmköping, provincia de Södermanland, y bajó por el emparrado hasta el arriate del jardín.
La maniobra le resultó complicada, algo comprensible dado que ese mismo día Allan cumplía cien años. En menos de una hora se celebraría su fiesta de cumpleaños en el salón de la residencia. El mismísimo alcalde haría acto de presencia. Y la prensa local. Y el resto de los ancianos. Y el personal al completo, con la furibunda enfermera Alice a la cabeza, por supuesto.
Sólo el homenajeado no tenía la intención de presentarse."

Título: 'El abuelo que saltó por la ventana y se largó'
Editorial: Salamandra
Páginas: 413
Precio: 19€

lunes, 28 de mayo de 2012

'J. Edgar', vida de un personaje oscuro

El mayor logro de 'J. Edgar', una biografía sobre Edgar Hoover, responsable del FBI durante casi 50 años, es que Leonardo DiCaprio te dé asco. Sólo por eso Clint Eastwood (director de la película) se merece mi respeto por este trabajo que, con un buen guión y una buena factura, no es, ni muchos menos, para tirar cohetes. En realidad, creo que si no fuera por los actores (ahí sí que hay que alabar a Eastwood, que los dirige magistralmente) esta cinta no se diferenciaría mucho de un muy buen telefilm. Supongo que abordar una figura tan polémica y complicada como Hoover no debe ser fácil, aunque se tengan dos horas y media de metraje. Hoover se hizo cargo de la gestión del FBI en 1924, lo modernizó y estableció la forma y los procedimientos que aún hoy se utilizan (suya fue la idea, por ejemplo, de analizar los cadáveres en la escena del crimen y la propia escena del crimen en profundidad). Se mantuvo al frente de la institución con siete presidentes a pesar de que varios de que casi todos ellos hubieran dado su mano derecha por quitárselo de encima. Una de las cosas que hacía Hoover era investigar la vida sexual de los políticos, información que luego amenazaba con utilizar, algo que se muestra en la película. La propia sexualidad de Hoover fue siempre un misterio. Nunca se casó y los rumores apuntan a que mantuvo una larga relación con Clyde Tolson, director asociado del FBI. Y es esta relación uno de los puntos fuertes de la película. Eastwood apuesta claramente porque Hoover y Tolson fueron pareja durante décadas y es precisamente este personaje, Clyde Tolson (interpretado por Armie Hammer), el que se gana la simpatía del público así como avanza la película mientras se te remueven las tripas cada vez que Hoover aparece en pantalla. Aunque 'J. Edgar' no es espectacularmente buena, es interesantísima para entender el trasfondo de la política norteamericana. Es inevitable echar de menos algo más de atención a algunos casos de los que se habla en la cinta (Capone, Ku Kux Klan, los Rosenberg...), pero ése no es el objetivo de Eastwood, que lo que pretende es mostrar la personalidad de Hoover algo que, sin duda, consigue, a pesar de que la estructura en la que se presenta la biografía (Hoover dictando sus recuerdos al agente Smith, interpretado por Ed Westwick, Chuck Bass en 'Gossip Girl') no es la más acertada. La película es fría y dura. El final, crudo.

viernes, 25 de mayo de 2012

Quiero ser 'La hija de Robert Poste'

Ya había decidido que, en una vida literaria paralela, quería ser o la Beatriz de 'Mucho ruido y pocas nueces' o Elizabeth Bennet. Pues bien, ahora añado a Flora Poste a las mujeres mordaces, irónicas, inteligentes y divertidas que me han fascinado desde las páginas de un libro. Flora es la protagonista absoluta de 'La hija de Robert Poste', una hilarante novela de la londinense Stella Gibbons que se devora en un par de sentadas y que cuenta la historia de Flora Poste, una joven que, lejos de venirse abajo con la muerte de sus padres y, sobre todo, con la escasísima herencia que le dejan, tiene un plan para salir adelante. En esta deprimente situación, Flora escribe a todos sus parientes para pedirles que la acojan en sus hogares. Las respuestas de todos ellos, granjeros, son de lo más curiosas. Flora, finalmente, decide ir a  casa de los Starkadder quienes, al parecer, tienen una deuda con ella por algo horrible que le hicieron a su padre. Así, a la aventura de cambiar el animado Londres por una granja, se suma la misión de descubrir qué ocurrió en el pasado. Pero los planes de Flora cambian rápidamente. A su llegaba a Cold Comfort Farm, que así es como se llama la granja, la hija de Robert Poste se encuentra una familia estrambótica, un ambiente campesino y unos comportamientos que una señorita educada como ella no puede permitir. Y eso, después de pedirle por telegrama a su mejor amiga en Londres que le envíe unas botas de goma, se convierte en su nuevo reto. Flora pondrá todo su empeño en convertir a una salvaje en una dama digna de casarse con el mejor partido de la zona, controlar el apetito sexual de uno de sus primos, convertir a otro en el heredero por derecho de Cold Comfort Farm, conseguir que la matriarca Starkadder salga de su habitación después de décadas de encierro, calmar el apetito sexual otro de sus primos, enseñar a la criada a huir del influjo de la parra virgen... Una labor tan divertida como agotadora que Gibbons desgrana con ironía y sarcasmo.

"La hija de Robert Poste tendió la mano, pero nadie se la estrechó. El farol se elevó un poco más mientras Judith observaba cuidadosamente el rostro de Flora, en silencio. Pasaron los segundos, uno detrás de otro. Flora se preguntó si su carmín se habría corrido. Entonces se le ocurrió que podía haber una causa menos frívola para que se produjera aquel silencio entre ellos, y para que su prima la estuviera mirando tan fijamente. Flora pensó que así debió sentirse Colón cuando los pobres indios clavaron sus solemnes y severas miradas en su rostro marinero. Por vez primera un Starkadder se topaba con un ser procedente de la Civilización".

Título: 'La hija de Robert Poste'
Autora: Stella Gibbons
Editorial: Círculo de Lectores
Páginas: 357
Precio: 18,50€

jueves, 24 de mayo de 2012

Adopta un libro, dos Alicias para dos lectoras

Alicia es lo que tiene, que siempre te vuelve loca la cabeza. Le he estado dando vueltas y, al final, he decidido que no hay sorteo del ejemplar de 'Alicia en el país de las maravillas', de Lewis Carrol. El objetivo de la campaña 'Adopta un libro' es abrir hueco en la sobrepoblada biblioteca de mi exiguo piso, así que como únicamente dos personas (Elysa y Dona invisible) se han apuntado a esta campaña, pues las dos se llevarán una de las varias ediciones de este libro que andan por ahí. En cuanto recupere la movilidad (tengo el coche en el taller y vivo en las afueras, en la playa, con escasísimas conexiones de transporte público a la civilización) os los envío. Eso sí, para eso necesito vuestras direcciones de correo postal, la de Ely ya la tengo, pero no la de Dona invisible. Me la puedes enviar a oystergirl1305@hotmail.com. Espero que disfrutéis con Alicia, el Sombrerero, los naipes que pintan flores, el té, el conejo que llega tarde y la oruga que fuma.

El día 1 de junio conoceréis el nuevo libro en adopción. Igual que éste, seguro que muchos de vosotros ya lo tenéis. Es un ejemplar nuevo, envuelto en su plástico y todo porque, como ya lo tenía y preferí sortearlo que cambiarlo por otro, no llegué a abrirlo. Se publicó a principios del siglo XIX y es la primera obra editada de su autora, una de mis escritoras favoritas.

martes, 22 de mayo de 2012

'Sombras tenebrosas', risas macabras

'Sombras tenebrosas' no está, ni de lejos, entre los mejores trabajos de mi adorado Tim Burton. Eso sí, se deja ver, la estética es (como siempre) fabulosa, los actores son estupendos, la trama no está mal y, sobre todo, es muy divertida. Es mejor que 'Alicia...', pero no alcanza el nivel que los fans de Burton esperaríamos de una película titulada 'Sombras tenebrosas'. La película explica la historia de Barnabas Collins, un vampiro enterrado vivo por una bruja despechada y que regresa al mundo de los vivos cuando, alrededor de 200 años después, unos obreros desentierran el ataúd. Barnabas no es otro que el actor fetiche del director, Johnny Depp, responsable de la mayoría de las risas de los espectadores, provocadas por el choque cultural entre Barnabas y el mundo actual. Curiosamente, la actriz fetiche de Burton, su mujer, Helena Bonham-Carter, que da vida a la doctora Julia Hoffman, una psiquiatra que trata al pequeño de la familia, David, no protagoniza una de sus mejores actuaciones. Es más, se la comen todas las demás mujeres del elenco. Una pena que Michelle Pfeiffer, magnífica como Elizabeth Collins, señora de la decadente mansión de la familia, que está en la ruina después de haber sido la empresa pesquera más próspera del pueblo, no tenga un personaje con más fuerza durante toda la película. La banda sonora, la selección setentera (lo siento, Danny Elfman), es fabulosa, igual que los detalles, a los que hay que estar atentos: la aparición de Cristopher Lee, uno de los cuadros de la mansión, algunos de los personajes más anecdóticos... Aunque se trate de un Burton menor, algo que ya se deduce por el tráiler, es una película sin otra pretensión que la de que el público se divierta. Y eso lo consigue. Aunque a los cinco minutos de salir del cine la mayor parte de la cinta se haya diluido en la memoria.

martes, 15 de mayo de 2012

'El amor de las abejas obreras', amor bolchevique

Ninotchka, aquella mujer comunista a la que dio vida Greta Garbo a finales de los años 30, no surgió únicamente de la mente de Ernst Lubitsch. No del todo. Aquella inolvidable Ninotchka debe buena parte de lo que fue a Aleksandra Kollontái, la única mujer que formó parte del Comité Central del Partido Comunista y, además, la primera embajadora en el mundo. Por si esto no fuera suficiente, Kollontái escribió también varios ensayos y relatos. Muchos de estos le sirven como exorcismo, para explicar la realidad que vivían las mujeres en la Rusia de su época, sus relaciones y, especialmente, su papel en la política. Eso hace, precisamente en 'El amor de las abejas obreras', un volumen que recoge dos relatos ('El amor de tres generaciones' y 'Hermanas') y una novela ('Vasílisa Malyguina') y al que, sinceramente, creo que sobran los dos relatos iniciales, absolutamente prescindibles. Caso aparte es la novela que lo cierra, una historia de amor y política, que escribió como crítica a la política económica de Lenin y que muestra como los dos protagonistas, Vasia y Volodia, enamorados desde el instante en que se escuchan hablar en un mitin, cambian así como van desempeñando diferentes funciones en el partido y el gobierno hasta ser auténticos desconocidos con una visión de la política completamente diferente. Los mismos ideales que los unieron cuando Vasia llevaba trenza y Volodia acababa de llegar de Estados unidos son los que amenazan con separarlos. La historia, que se lee rápido y resulta interesantísima para conocer los entresijos de las relaciones amorosas en la Rusia bolchevique, sirve además a Kollontái para analizar la lealtad y la fidelidad en la pareja.

"Vasílisa era una obrera, una tejedora. Tenía veintiocho años. era una joven delgada, demacrada, pálida: la típica 'criatura de la ciudad'. Desde que había pasado el tifus llevaba el pelo corto y enmarañado; de lejos, con su escaso pecho, su blusón abrochado a un lado y su raído cinturón de cuero, parecía un muchacho. No era guapa. Pero tenía unos bonitos ojos castaños. Eran dulces, atentos, pensativos; bastaba con mirarlos para sentirse reconfortado. Con unos ojos como aquéllos era imposible pasar de largo ante la tristeza ajena".

Título: 'El amor de las abejas obreras'
Autora: Aleksandra Kollontái
Editorial: Alba
Páginas: 357
Precio: 19€
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